El gobierno de Estados Unidos anunció este jueves una nueva ronda de sanciones contra funcionarios libaneses, compañías y empresarios a los que acusa de colaborar con Hezbollah, facilitar su financiamiento y obstaculizar los esfuerzos para estabilizar el Líbano tras meses de conflicto en la región.
La medida fue comunicada por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, que incluyó en su lista de sancionados a dirigentes políticos cercanos a la organización terrorista, además de integrantes de una red empresarial señalada por generar ingresos para la estructura financiera del grupo.
“Hezbollah debe desarmarse para que el Líbano pueda alcanzar un futuro seguro y próspero”, afirmó el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El funcionario agregó que su cartera continuará actuando contra “las redes financieras de Hezbollah” y contra quienes ayuden a la organización a debilitar las instituciones estatales libanesas.
Según Washington, los funcionarios alcanzados por las sanciones utilizaron su influencia política para retrasar el proceso de desarme de Hezbollah y bloquear iniciativas orientadas a consolidar la paz en el país mediterráneo.
Nombres que figuran en la lista
Entre los nombres incorporados a la lista figura Sleiman Frangieh, histórico dirigente del Movimiento Marada y aliado político de Hezbollah.
También fue sancionado Mahmoud Qamati, identificado por Washington como uno de los principales referentes políticos del grupo.


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