Amor (JUAN 14:18)


JUAN 14:18

No os dejaré huérfanos

La palabra huérfano define a alguien sin padres, desamparado, sin ni siquiera amigos. La promesa de Jesús es la de aquel que como un padre nunca dejará desolados a sus hijos. Desde luego no es esto algo nuevo, pues el salmista dice: «Padre de huérfanos…, es Dios en su santa morada»; Salmos 68:5.

Jesús durante su vida terrenal desempeñó este rol, estando siempre al lado de los discípulos, En ningún momento los abandonó. Su promesa tiene como fin asegurar la continuidad de lo que hacía. Para asegurar esa continuidad Jesús designa al Espíritu Santo, quién en su ausencia hará lo que él haría si estuviera presente físicamente.

La presencia y morada del Espíritu Santo en nosotros es la garantía de la continuidad de lo que Jesús hizo. Como los primeros discípulos, también nosotros ahora, gozamos de la más maravillosa, incomparable y fiel compañía. El Espíritu Santo mora con nosotros y está en nosotros, por eso no estamos huérfanos.


BENDICION STEREO

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